jueves, 11 de diciembre de 2008

Crisis

Encontré esta viñeta hace algunos años y me quedó grabada. Tiempo después la busqué desesperadamente y no la encontré. Como es sabido, hay una ley que unifica todas las conocidas (físicas, penales y morales) en una sola, como la factura única (¿alguien entiende eso?). A pesar de su nefasta fama, esta ley es la que ha permitido que encontrase la viñeta cuando no la buscaba y que ahora os la pueda enseñar a vosotros (tan mala no puede ser).

Quino nació en Argentina pero es hijo de andaluces (alguna parte de genialidad nos tenía que tocar). Como hombre inteligente y crítico, reflexionó sobre qué es realmente imprescindible en nuestras vidas. Desde mi posición humilde, ni tan inteligente ni tan crítica, no puedo estar más de acuerdo con él.

domingo, 7 de diciembre de 2008

La sombra del viento

Yo he leído “La sombra del viento”. Si alguien me preguntó hace 5 años cual era mi libro favorito nombré al susodicho. Curiosamente, si ese mismo alguien me pregunta por qué me gustó o me pide que explique el argumento, no sabré qué decir. Hete aquí la diferencia entre los libros que marcan tu vida y los que no. Sin embargo, ahora me serviré de él (lo sé, soy un parásito sin escrúpulos pero no nos perdamos en trivialidades). El caso es que lo único que recuerdo de mi supuesto “libro favorito” de antaño es un personaje entrañable que regalaba Sugus y cuyo nombre, como no podía ser de otra manera, estará en alguna parte de esa masa pegajosa y compacta que constituye el olvido por desinterés. Los caramelos son buenos y breves. Hay quien prefiere los chicles, esa goma continua, perenne, que se perpetúa en la boca aunque haya perdido todo el sabor. Evitaré el debate sobre qué golosina es mejor, es largo y en ocasiones puede resultar infructuoso. Lo que estoy intentando decir desde el principio es que me gustan las personas que te regalan caramelos. Que te los dejan sobre la mesa para que los cojas cuando quieras. Todos deberíamos tener un (¡oh prodigio de memoria!) Fermín Romero de Torres en nuestras vidas.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Ese pequeño punto azul

"Nuestra lealtad es para las especies y el planeta. Nuestra obligación de sobrevivir no es sólo para nosotros mismos sino también para ese cosmos, antiguo y vasto, del cual derivamos". Carl Sagan



martes, 2 de diciembre de 2008

El tercer hombre

Unos cantan y tocan y son los mejores, otros meten goles o canastas o ganan un match point y se tiran al suelo, exhaustos y extasiados. Algunos, muy pocos, escriben con maestría y nos emocionan con palabras que significan mucho más de lo que pueda decir la RAE. Hay otros que descubren medicinas, vacunas, cloran el agua, curan enfermedades, sintetizan veteasaberqué porque saben como hacerlo. Y un día te encuentras con que, como en otras cosas, hay algunos que hacen planos largos y luego nos regalan un minuto y medio de belleza inigualable.

sábado, 29 de noviembre de 2008

Jazz




El jazz es como un pájaro que migra o emigra o inmigra o transmigra, saltabarreras, burlaaduanas, algo que corre y se difunde … está en el mundo entero, es inevitable, es la lluvia y el pan y la sal, algo absolutamente indiferente a los ritos nacionales, a las tradiciones inviolables al idioma y al folklore, una nube sin fronteras, un espía del aire y del agua, una forma arquetípica, algo de antes, de abajo, que reconcilia mexicanos con noruegos y rusos y españoles, los reincorpora al oscuro fuego central olvidado, les señala que quizá había otros caminos y que el que tomaron no era el único y no era el mejor, o que quizá había otros caminos y que el que tomaron era el mejor, pero que quizá había otros caminos dulces de caminar y que no los tomaron, o los tomaron a medias, y que un hombre es siempre más que un hombre y menos que un hombre, más que un hombre porque encierra eso que el jazz alude y soslaya y hasta anticipa, y menos que un hombre porque de esa libertad ha hecho un juego estético o moral, un tablero de ajedrez donde se reserva ser el alfil o el caballo, una definición de libertad que se enseña en las escuelas, precisamente en las escuelas donde jamás se ha enseñado y jamás se enseñará a los niños el primer compás de un ragtime y la primera frase de un blues…

Julio Cortázar

viernes, 28 de noviembre de 2008

Pelusa

Es imposible cantar esta canción y estar serio. Como estornudar y no cerrar los ojos. Inténtalo, si quieres. Yo prefiero sonreir.

viernes, 21 de noviembre de 2008

¿Bailamos?

Deseo hacer algo así, alguna vez, aunque no sea con Al Pacino.

jueves, 20 de noviembre de 2008

domingo, 16 de noviembre de 2008

Capítulo VII

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja. Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua.

I'm in the mood for love

Instrucciones:
- siéntese en un lugar cómodo
- cierre los ojos
- escuche

Casablanca

Uno de los momentos más emotivos de la historia del cine.